TOMÁS EGEA. CASI UN AÑO.

En Enero hará un año que Tomás Egea falleció. Desde entonces quiero hacer una publicación y no encuentro las palabras.

Creo que hay diferentes formas de sentir la pérdida, cómo hay diferentes formas de amar: están la familia, los amigos y compañeros que se sitúan en un estrato muy difícil. Están los conocidos y allegados que mueven otras emociones. Y están aquellas personas que simplemente admiramos que, cuando llega la noticia, de repente, te quedas paralizada y no sabes muy bien cómo sentirte. Se siente una pérdida para el ser humano, en este caso para el mundo del arte, y se atesoran los momentos relacionados con el artista a la vez que hacemos recuento de todo aquello que nos resultó bello, divertido, diferente, etc. de su obra.

Tuve la inmensa suerte de conocer a Tomás Egea en su casa, junto a su mujer Lola Valera y sentí cierta envidia de la simbiosis tan especial que formaban entre los tres: Tomás, Lola con un inmenso respeto de compañeros de vida, de artistas y de amantes; Y la casa. Una casa sin sofá, sin tele. Un salón con mesas de dibujo, pinceles, pinturas, herramientas para construir el arte y un montón de vitrinas repletas de sus obras. Recuerdo que Egea estaba haciendo unos muñecajos de cartón que eran absolutamente actuales.

Era un microcosmos donde se respiraba cultura, bohemia, placer, arte. Una casa vivida hasta los rincones. Qué maravilla.

Yo los visitaba como responsable del departamento de Comunicación de Bodegas Campos e iba a preguntarle a un artista como él si podía “hacer y deshacer” con sus pinturas creadas para esta empresa y así poder trabajar en el diseño de los diferentes elementos necesarios en las promociones.

Me dijo un “claro que sí” despreocupado y sin condiciones. Y eso me hizo sentir aun más responsable de lo que iba a hacer (espero no haberte decepcionado nunca). En esta web aparece algún trabajo y aquí os dejo un par más. Hicimos muchísimas cosas.

Pero lo que más orgullosa me hizo sentir, lo que más me hizo sentir que estaba rozando un poquito de la historia de Córdoba fue el construir dos marcas con Tomás Egea: él las pintaba y yo las digitalizaba encontrando la manera más armónica y siempre con su consentimiento y sugerencias. Creo que nos quedaron bien, una pena no conservar tu propuesta (pertenece a la obra de la empresa).

Marca para una línea de la empresa que finalmente no salió adelante:

Él propuso:

Yo intenté disponer:

Marca propuesta para la Escuela de Hostelería:

Él propuso:

Yo empecé a disponer, pero lo dejamos…

Y hoy, por fin, consigo hacer mi pequeño homenaje. Terminando de escribir este artículo me doy cuenta de que la principal aportación de Tomás Egea a Alicia Diseño fue la generosidad respecto a su obra y el dejarme asomarme a la vista de que se puede vivir de una manera diferente y amar de una manera diferente.

Gracias y que descanses en paz.

PROMOCIÓN DE LA OBRA DE TEATRO “LA ISLA” DE HISTRIÓN TEATRO

Hace ya meses que comenzamos a trabajar en esta propuesta. Era antes del verano y febrero quedaba lejíiisimos.

Ahora ya, con el fresquete, los anuncios navideños y las amenazas constantes de inauguración de alumbrados públicos y mercadillos navideños, parece cómo si febrero ya estuviera medio pasado de moda.

Quedan aun dos meses y pico pero yo… ya no puedo más.

Este trabajo ha sido (y está siendo, porque seguimos de promociones) muy femenino, muy sensible, creo que la palabra sería DELICADO… La obra trata un tema con estas mismas emociones y hemos trabajado las tres, Nines Carrascal, Gema Matarranz y yo, en llevarlas a lo plástico, a lo gráfico.

Aquí os dejo el CARTEL:

Y, por si os apetece echar un vistazo, aquí os dejo un link al dosier, donde podréis ver con más pormenores la idea del trabajo, las texturas, los colores, las emociones trabajadas…

 

Yo, personalmente, he disfrutado una barbaridad de este trabajo.

Gracias HISTRIÓN TEATRO.

Alicia Anguita

MARCA PARA LA TRÉBOLA, ESCUELITA MONTESSORI EN CÓRDOBA.

Ángela Jiménez comenzó como Madre de Día en Alcolea, de esto hace unos 5 años. Ella quiso acompañar el crecimiento de sus hijos y se encontró con una necesidad de muchos: Hay proyectos e iniciativas personales que hacen crecer a toda una comunidad y reúnen los anhelos y objetivos de otros. Este es el caso de La Trébola y de Ángela. Así que La Trébola, en estos 5 años pasó a cambiar de lugar y a redimensionarse varias veces.

Hoy La Trébola es una escuelita de educación Montessori donde crecen 40 familias. Está situada en Alcolea y cuenta con un grupo muy formado e interesante de profesionales de la educación respetuosa y cuidada de las emociones: Ángela Raúl, Lucía, Arcelia, Patricia, Adriana y más… Trayectorias admirables.

Hoy os mostramos el primer paso de un intenso trabajo para La Trébola o con La Trébola: os queremos presentar la marca.

Con esta marca hemos querido darle espacio al mundo animal, al de las plantas, los insectos y los humanos, en su primera etapa de desarrollo. En una lectura más profunda encontramos el aire, la tierra, el movimiento, el equilibrio y, entre todos ellos, la armonía. Con los colores aludimos al agua, la alegría, la feminidad y nuevamente el movimiento y el equilibrio.

 

Aquí os dejamos, también, una pequeña presentación de cada uno de sus elementos, que tienen y tendrán “vida propia”:

 

 

Próximamente os haremos partícipes de su Web: un espacio muy interesante para todo padre y educador, independientemente de su pertenencia al proyecto. Tanto Oscar como yo, estamos muy ilusionados con este trabajo tan bonito, tan especial y que nos aporta tanto a todos. ¡Gracias Ángela!

 

Un abrazo.

Alicia